A veces me paro a pensar si será verdad eso de que existe el amor verdadero.. En mi caso creo que lo encontré pero no fui lo bastante fuerte para sobrevivir a todos los obstáculos que la vida puso en nuestra relación. Después de estar meses sin vernos,teniendo como único recurso para localizarnos el teléfono,las cartas, internet. Creo que fui cobarde y te dejé escapar.. Por otro lado pienso que los dos fuimos culpables, cobardes, pero lo hicimos por amor.. por no hacernos sufrir..pensando que el tiempo curaría esas heridas y que otra persona ocuparia el vacío que habíamos dejado el uno en el otro. Yo me equivoqué, me equivoqué pensando que alguien algún dáa lograría ocupar un vacio tan grande..He aprendido a vivir con ese vacío. Más bien, he tenido que hacerlo, sin más, pero eso no significa que vaya a olvidarlo, creo que siempre una parte de ti, por muy pequeña que sea, siempre estará conmigo, por muchos años que pasen, por muy largo que sea el camino. Nunca dejaré de alegrarme por tu felicidad, y entristecerme por tus desgracias. Quizás el destino quiera que algún día volvamos a juntarnos, pero si no es así yo estaré feliz de saber que he amado de verdad, que he creído conocer el amor verdadero.
domingo, 24 de octubre de 2010
lunes, 18 de octubre de 2010
Aún sigo aquí
Jamás pensé que llegaría a conocer a alguien como ella, con ese don de las palabras. Cada día era capaz de sorprenderme con nuevas historias, era capaz de hacer reír hasta a la sombra más triste de aquel pueblo… pero nadie jamás lo llegó a conocer como yo.
Esos momentos que pasamos juntos permanecerán conmigo para siempre… Aún recuerdo esos pequeños comentarios que hacía, cuando decía que yo era lo más precioso que había visto, que le daba igual donde estar mientras pudiera estar conmigo… cuando decía eso todo mi cuerpo se estremecía; y le quitaba importancia a sus palabras, lo decía sin malicia, como si fuera lo más normal del mundo, como si fuera obvio que quererme se debía anteponer ante todo. Quererme era más importante que su propia vida. Me tenía totalmente atrapado. Ella nunca me presionó, nunca me hizo preguntas incómodas, no me forzó a que la diera una respuesta. Nunca me preguntó si yo la quería. A veces llegaba a sentirme realmente mal pues ella estaba dispuesta a quererme el resto de sus días, y me lo decía, no esperaba nada a cambio, ella era feliz por el simple hecho de que me sentara a su lado, de que la abrazara, de verme aunque fuera un segundo, de compartir conmigo un saludo, un cruce de miradas. Siempre fui consciente de que no me la merecía, no me merecía todo aquel amor, ni sus palabras. Por ello, el día que descubrí que, poco a poco, yo también me iba enamorando de ella, sólo esperé a que el resto de mis días empezara cuanto antes, para poder pasar cada minuto de mi vida al lado de ella.
Esos momentos que pasamos juntos permanecerán conmigo para siempre… Aún recuerdo esos pequeños comentarios que hacía, cuando decía que yo era lo más precioso que había visto, que le daba igual donde estar mientras pudiera estar conmigo… cuando decía eso todo mi cuerpo se estremecía; y le quitaba importancia a sus palabras, lo decía sin malicia, como si fuera lo más normal del mundo, como si fuera obvio que quererme se debía anteponer ante todo. Quererme era más importante que su propia vida. Me tenía totalmente atrapado. Ella nunca me presionó, nunca me hizo preguntas incómodas, no me forzó a que la diera una respuesta. Nunca me preguntó si yo la quería. A veces llegaba a sentirme realmente mal pues ella estaba dispuesta a quererme el resto de sus días, y me lo decía, no esperaba nada a cambio, ella era feliz por el simple hecho de que me sentara a su lado, de que la abrazara, de verme aunque fuera un segundo, de compartir conmigo un saludo, un cruce de miradas. Siempre fui consciente de que no me la merecía, no me merecía todo aquel amor, ni sus palabras. Por ello, el día que descubrí que, poco a poco, yo también me iba enamorando de ella, sólo esperé a que el resto de mis días empezara cuanto antes, para poder pasar cada minuto de mi vida al lado de ella.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)