domingo, 19 de septiembre de 2010

Que malo es enamorarse de una amiga

A simple vista otro día pasa ante nosotros.
Otro día en el que el sol sale y se esconde. Otro día en el que intento plantearme la idea de decírtelo todo de una vez. No, llámame lo que quieras, pero no soy capaz de "aceptar" que me gustas. No hay ningún motivo en especial, o sí?. No es que no quiera decirte un "me gustas y no poco", es simplemente que no tengo el suficiente valor para acercarme y soltar esas simples palabras. Quizás así sea mejor. Quizás tú jamás te enteres de todo aquello que yo puedo darte. Quizá nunca reúna la suficiente fuerza como para enfrentarme a esta situación. Realmente, me cuesta entenderme a mí mismo. No me debería de costar tanto expresar lo que siento, pero contigo todo es distinto. Cuando necesito llorar, ahí estás tú con lo necesario para hacerme cambiar de sentimiento. Cuando lo que necesito es reír, nunca fallas. Son tantos los textos que puedo escribir describiendo lo que día a día siento por ti...pero dime una cosa: ¿Realmente vale la pena esperar por o para alguien, sabiendo que esa persona no hace lo mismo? ¿Realmente vale la pena estar día a día intentando apartarte de mis pensamientos? ¿Realmente vale la pena aguantar que la gente te diga "Déjala. Si no se fija en ti es su problema" y que tú, aún sabiendo que es verdad, sigues ahí, luchando por darle todo? No se si merece la pena o no, solo sé que no puedo dejar de hacer lo que hago, de pensar lo que pienso, de sentir lo que siento. Y también sé otra cosa. Sé que no vas a sentirte identificada cuando leas esto, y lo que más me duele saber, es que cuando leas esto (si te dignas a leerlo) no le darás más importancia que para mí tiene. Me duele todo esto sí. Tenerte ahí y no ser capaz de mirarte a los ojos por miedo a decir eso que no debo decir. Tenerte a mi lado, poder rozar tu pelo con mis dedos, y no ser capaz de hacerlo, por temor a tu reacción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario